viernes, 2 de septiembre de 2011

Capítulo 114: EN LAS PUERTAS DEL CINE


-          ¡Hola chicos! –
-          ¡Hola Ishaan! –
-          ¿Qué peli vamos a ver? –
-          El niño con el pijama a rayas. La eligió Aisha. Y por cierto… ¿Dónde está? –
-          Ni idea… -
-          Ve a llamarla antes de que empiece. –
-          Vale. Esperadme. –

En las afueras…

-          ¿Aisha? –
-          ¡Hola Ishaan! –
-          ¿Por qué no estás con nosotros en el cine? -
-          No puedo… Estoy enferma –
-          ¿Qué? ¿Qué te pasó? –
-          Un resfriado. Espero que en dos días o así se me pase… -
-          Vale. Tranquila. Recupérate. –
-          Gracias. Disfrutad por mí la peli. –
-          Vale. Descuida. –

Después de un rato…

-          ¿Y? –
-          Está enferma. –
-          ¡¿Qué la pasa?! –
-          Dice que es un resfriado y que en dos días o así estará bien. –
-          Ah, vale. Menos mal que no es grave. Ya que por poco te nos matas… -
-          ¡Eh! ¡Yo no fui! ¡Fue la Cristina esa! –
-          J aja j aja… ¡Ya lo sabemos! –
-          Bueno vamos. Que ya empieza. –

Capítulo 113: ISHAAN HABLA CON AISHA SOBRE LA PELEA


-          ¡Aisha! –
-          ¡Hola Ishaan! –
-          ¿Por qué te peleaste? –
-          ¡Me tenía harta! ¡Tenía que decirle en la cara todo lo que pensaba de ella! Además… He descubierto el por qué. –
-          ¿El por qué de qué? –
-          De sus tratos hacia mí. –
-          ¿Y por qué te trataba así? –
-          Es que… No te lo vas a creer… ¡Esta tía tiene una imaginación! –
-          ¡Cuenta! ¡Cuenta! Seguro que me lo creo. Seguro que tú no te crees que mi hermano me hizo comer hierba de pequeño porque me dijo que era una nueva especie de lechuga… Es que… ¡Como le odio! –
-          ¡¿Tu hermano te hizo eso?! –
-          ¿Te lo dije? ¿O te lo dije? Así que tú cuenta. Yo me creo muchas cosas… -
-          Pues vale. Allá voy. Lo hizo por ti. –
-          ¿Por mí? ¿Pero que favor me hace? No lo entiendo… -
-          Sí. Haber. Es que me equivoqué de expresión. Lo hizo porque le gustabas. ¡La muy tonta creyó que tú eres mi novio! (ojala fuese así…) –
-          ¿Eso creía? ¡Qué tía más tonta dios! Menos mal que se va a ir. Prefiero aguantar al plasta de mi hermano antes que a esa tía. –
-          J aja j aja j aja… -
-          Pero… Estás bien ¿no? –
-          Sí tranquilo. ¡Qué se le ocurra ponerme la mano encima! ¡Qué la meto una ostia! –
-          J aja j aja… ¡Muy bien dicho! –
-          ¿Valgo para matona del instituto? –
-          J aja j aja… ¿Tú? ¡No! ¡Si a caso yo! J aja j aja… -