-
Pues
sí. Aisha tenía razón. Es bonita. –
-
¡Tío!
¡Pero no es de acción! –
-
Pero
es bonita. Con lo malos que eran los nazis… -
-
¡Derek!
¡Eres un sentimental! Molan más las de disparar y las de acción. –
-
¡No
me extraña que no tengáis novia! –
-
¿Es
que tú si? –
-
Eh…
No… -
-
Pues
entonces no hables. –
-
Ey
tíos. Pasad las palomitas. –
-
¡Toma!
–
-
¡Pero
no me las tiréis so estúpidos! –
-
J
aja j aja… ¡Por listillo! –
-
¿Es
qué no puedo expresar mis sentimientos? –
-
Derek.
Por dios… -
-
¡¿Qué?!
–
-
Anda,
anda… ¡Vamos a dejarlo! –
-
¡Pues
toma tú! –
-
¡Eh!
¡¿Por qué me tiras la coca-cola?! –
-
Haber…
Tú me has tirado palomitas… ¡Es lo menos que podía hacer! –
-
Claro.
Ahora encima pone cara de niño bueno. ¡Tío que no tienes excusa! –
-
Anda
David. ¿Por qué no miras la peli? –
-
Eso
tío, mira la peli. –
-
¿Y
por qué los nazis mataban a los judíos? –
-
¿Por
qué eran subnormales? ¡Yo que sé! ¡Pregúntaselo a Derek! –
-
A
ver. No seáis burros. Los nazis eran unos envidiosos porque los judíos eran más
listos que ellos. –
-
Ah…
¿No ves? –
-
Es
que Derek es un empollón. –
-
J
aja j aja… -
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