martes, 13 de diciembre de 2011

Capítulo 118: ISHAAN VISITA A AISHA


He alcanzado lo máximo. Tengo a una amiga y a un ligue. ¡Increíble! Parece que Aisha me ha ayudado. Desde que voy con ella sé lo que les gusta a las chicas. ¡Ya no lo tengo tan difícil! Pero estoy confuso… Jennifer es una chica impresionante. Pero Aisha… Aisha es mi amiga y no la quiero hacer daño… Además… Es una buena chica. Pocas chicas habrá que aguanten a un tipo como yo. Yo a Aisha le debo mucho. Pero… No sé que hacer con Jennifer… Por ahora me olvidaré de Jennifer. Aisha es mi amiga, y eso es más importante que un ligue ocasional. Voy a tener un detalle con ella… Ella ha tenido muchos conmigo.

-          ¡Toc, toc, toc! –
-          ¡Padre ve a abrir la puerta! –
-          ¡Si hija! ¡Ya voy! –
-          ¿Quién es? –
-          Es un muchacho… ¡Aisha! ¡Que te he dicho! ¡No traigas ligues a casa! –
-          Espera padre. Ahora bajo. –
-          ¿Quién es este muchacho? –
-          Es un amigo. Se llama Ishaan. Es un chico indio. Déjale entrar. Es un buen chico. –
-          Vale. Pero espero que no sea tu novio… Que si no… -
-          J aja j aja… Tranquilo padre… Solo es mi amigo. –

En el cuarto de Aisha…

-          ¿Y tu padre por qué dice eso? –
-          Él es muy sobre protector. Me dice: ¡aquí a las 10 en punto, ni un minuto más ni un minuto menos! –
-          J aja j aja… Mis padres no lo son tanto. Bueno… Cuando vine borracho si… ¿Y no te dan ganas de decirle que ya no eres un bebé? –
-          A veces sí. Pero me da miedo a que mi padre se lo tome a mal. –
-          Ah… ¡Te traje un regalo! –
-          ¡No hacía falta! –
-          Tú también me trajiste uno. Es lo menos que podría hacer. Toma. –
-          ¡Un ramo de flores! ¡Qué lindo! ¡Gracias! –
-          No sé… Pensé que te gustarían las flores… -
-          ¿Cómo lo supiste? –
-          A ver… Vestuario de color rosa. Novelera… ¿Qué más pistas necesito? –
-          J aja j aja… ¡Listillo! –
-          Gracias. A la de plástica la tengo mareada. Ya no sé ni que porquerías entregarle. –
-          J aja j aja… ¿Y donde aprendiste a ser tan listo? –
-          En las calles de Calcuta hace falta mucha astucia. Así me cobraban más baratas las cosas. –
-          J aja j aja… -
-          Se me olvidó. ¿Qué tal andas? –
-          Mejor. Mi madre dice que en dos días podré ir al insti. –
-          Me alegro. –
-          Pero seguro que con tu visita me pondré mejor antes. –
-          J eje j eje… Me alegro. –

No hay comentarios:

Publicar un comentario