- Ring, ring, ring... –
- ¿Sí? –
- ¡Hola! –
- ¿Quién eres? –
- ¿No me recuerdas? –
- Ahora mismo... No... –
- ¡Soy Amber! –
- ¡Ah! ¡Ya me acuerdo! ¿Cómo me iba a olvidar de ti? (Mentira.) –
- Oh, que lindo. –
- Gracias. ¿Para qué llamaste? –
- Nada. Es por si querías quedar para hacer algo. –
- ¡Por supuesto! Cuando y donde. –
- ¿Hoy mismo? Y… ¿Qué te parece en la nueva pista de patinaje? –
- ¡Perfecto! ¿A qué hora? –
- No sé… Sobre las 8 o por ahí. –
- De acuerdo. –
- Eso sí, me tienes que enseñar a patinar. Yo… No sé. –
- De acuerdo. Pero que conste que yo no soy un experto. –
- J aja j aja j aja… De acuerdo. Lo tendré en cuenta. –
- Bueno, hasta entonces. –
- Hasta luego. –
¡¿Qué?! ¡No me lo creo! ¿He ligado? Jope chaval, estás hecho un Don Juan, si es que… ¡Soy un tipo estupendo! Bueno, espérate, seguro que fracasas, como siempre. Truco: ¡No te pongas nervioso leñe! Ya está eso es todo, solo mírala como a un tío y ya está. Es que… No lo puedo remediar cuando una chica está linda… Me pierdo… Es como algo irracional, lo hago sin pensar. Bueno, solo me tengo que decir… ¡Suerte Romeo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario