- ¡Ey chicos! –
- ¿Qué pasa Ishaan? –
- Nada, pensando qué hacer el viernes… -
- ¿Y en qué piensas? –
- No sé… Estoy pensando en ir a una disco… -
- ¿Tú crees? –
- ¡Por qué no! ¡Hay que moverse un poquito! ¡Y a buscar novia! –
- ¿Y qué pasa con Aisha? ¿No es ella tu novia? –
- ¡Qué dices chaval! ¡Solo es mi amiga! –
- ¿En serio? Es que se os ve tan unidos… -
- ¡Mira tío! ¡Ella es una amiga! ¡Nada más! ¡Como vosotros! Si no que he de ser educado… Es una chica. –
- Vale. Es que… ¡Nos gusta hacerte de rabiar! –
- ¡Ale! ¡Venga! ¡Como mi hermano! –
- J aja j aja… ¡Da igual! ¡Vamos a dejarlo! Aún así… ¡Nos parece buena la idea! –
- Vale, perfecto. ¡Se lo digo a Aisha! ¡Mira! ¡Por allí viene! ¡Aishaa! –
- ¡Ah! ¡Hola chicos! –
- Aisha. ¿Qué te parecería venir con nosotros a la discoteca esa para menores? –
- ¡Ah! ¡Buena idea! ¡Así me libero del estrés! –
- ¡Perfecto! Entonces… ¿A la hora de siempre? –
- ¡Vale! Eso es… Sobre las 10 o por ahí ¿No? –
- Sí. Como siempre ¿no? –
- Claro. –
- Y… ¿Cómo lo hacemos? –
- Aisha… ¿Tú sabes donde está la disco de la que te hablamos? –
- Sí. Más o menos me ubico. –
- Vale. Perfecto. Pues me esperáis allí. Es que… Mi casa está algo lejos… -
- Vale. Descuida tío. –