- Pues bueno chavalote… Tendrás cosas que contarnos… ¿verdad? –
- ¡Claro compadres! Eso sí… No os vais a creer una cosa… -
- ¡Venga ya! ¡Si nosotros nos lo creemos todo! Y tú lo sabes. –
- Pero lo siguiente… No… -
- A ver… Prueba… -
- He conocido a una chica… -
- ¿Y ya está? Hijo… ¡Qué increíble! –
- No, tío… Hay más… -
- Pues… ¿A qué esperas? –
- Es la única que no me ha pegado una ostia, ni se ha ido corriendo, ni se ha burlado de mí. –
- ¿Eh? ¡Cuenta, cuenta! Si es que hay más… -
- Sí… ¡Somos amigos! –
- ¿En serio? No nos estarás tomando el pelo. ¿Verdad? –
- ¡No! ¡No! ¡No! –
- Y… ¿Es guapa? –
- La verdad… Sí. Tiene unos ojos verdes preciosos, una carita de niña, una sonrisa más linda… ¡Parece Deepika Padukone! –
- Ah… Entonces es preciosa. Y… ¿Hay algo entre vosotros? –
- Chico… Somos amigos… ¿Recuerdas? –
- Sí, vale, chaval. Eso sí… ¡Preséntanosla! –
- Eso sí… ¡Tenéis que venir a Oxford primero! Ella es india, sí. Pero nunca ha ido a India. –
- Vale chico… Pero recuerda eh… -
- Vale. Bueno compadres… ¡Un fuertísimo abrazo! Y… Habréis apuntado mi número… ¿No? –
- Tranquilo… Lo miraremos en las páginas amarillas… -
- Venga… ¡Cuidaos! –
- ¡Igualmente compadre! –
No hay comentarios:
Publicar un comentario