- Ja ja ja ja... Tío, Ishaan, eres el mejor. -
- Gracias chaval. Así he podido recordar aquellos felices momentos que viví en Calcuta. -
- Lo mejor, cuando salimos corriendo al ver que el tío ese salió del coche. -
- ¡Eh tío! ¡No te metas con mi raza! -
- ¿Por qué? -
- Es que "el tío ese" era hindú. -
- ¿Y como lo sabías listillo? -
- A ver... Muy fácil... ¿Por qué llevaba un punto en la frente? -
- Ah... Ahora caigo. -
- Hey, chavales, parad de discutir ¿y si otro día lo repetimos? -
- ¡Ok! ¡Nosotros estamos de acuerdo! -
- ¿Y tú Ishaan? ¿Qué opinas? -
- Pues... Que... ¡Por supuesto compadres! -
- Cambiando de tema... ¿Qué tal van tus ligues Ishaan? ¿Has conseguido a alguna? -
- ¡Qué va! A una le digo que si llevase la falda más corta sería mejor... ¡Y me llama pervertido! A otra, le digo que menudos jamones tiene... ¡Y me da una colleja! -
- ¡Es que tío tú no sabes! Es que tú eres un lanzado. Mira, tienes que decir cosas como: me he perdido en tus ojos. ¡No saltar ahí diciendo que menudos jamones! Si yo fuese una chica... ¡Te habría dado un bolsazo! Es como si a un chico le dijeran: ¡Menudo cachas! ¿No te enfadarías? -
- Sí, un poco. -
- Pues eso. Bueno... Con el tiempo lo irás pillando. -
- Es que chaval... ¡Las chicas me pierden! -
- ¿Y qué crees? ¿Qué a nosotros no? -
- Bueno... Adiós tío, nosotros nos vamos aquí. ¡Hasta el lunes! -
No hay comentarios:
Publicar un comentario