Uff, si me lo pasé bien en la disco. Lo del fin de fue peor. Esa botella de whisky que me tomé, fue mala idea. Ahora tengo un mal cuerpo... Espero que para el lunes se me acabe pasando. Esto fue lo que pasó cuando llegué a casa:
- ¡Hijo! ¡¿De dónde vienes?! ¡Pappu! ¡Ven! -
- ¿Qué pasa Sharda?
- ¡Ishaan! ¿Qué narices has estado haciendo? ¿A dónde vas con esas pintas? ¿Y por qué hueles a alcohol? ¿No te habrás ido de botellón? ¿Verdad? -
- No, padre. Me fui... A una disco. -
- ¡Inútil! ¿Cómo se te ocurre ir a esos lugares? ¡Eres menor! -
- Lo sé... Pero los guardias con el aspecto que tenían me confundieron con uno de 18 (no soy tan tonto como para decir lo de los carnet falsos.) -
- ¿es que quieres deshonrarnos? -
- No, padre... -
- ¡Mira! ¡Ya has hecho a tu madre llorar! ¡A tu cuarto! Y... Antes... Por favor... ¡Date una ducha! ¡Que va a oler la casa a alcohol! -
Esta fue la conversación que oí desde mi cuarto:
- Tranquila Sharda. Ya sé que nuestro hijo si sigue así no va a tener futuro. Me parece mentira, ¡bebiendo whisky siendo menor! ¡Va a deshonrar a la familia! -
- Pappu, tampoco te pongas así. Él es muy listo y puede llegar a muchos sitios. Pero la verdad... Lo que ha hecho... Me ha hecho mucho daño. ¿Cómo puede hacer eso un muchacho tan listo y tan buena persona?
- ¡Qué aprenda de su hermano! ¡Qué lleva 2 años en Bombay estudiando! ¡Él sí es decente! -
No hay comentarios:
Publicar un comentario