¡Qué mala suerte! ¿Por qué me tuve que enamorar yo? ¡Con lo paleto que soy a la hora de ligar! Vamos... ¡Qué digo! ¡Si hasta los paletos tiran los tejos mejor que yo! Bueno, lo digo. Ella se llama Cristina, es muy guapa, de pelo rubio y largo, muy guapa, de unos ojazos azules, muy guapa, alta y delgada, muy guapa, con una sonrisa que mata... Total... ¿Qué puedo decir? ¡Qué está bien hermosa! Y ahora, aquí viene el problema... ¿Qué piropos le echo? ¿Lo de los jamones? No, no... Los jamones siempre fracasan. Uff... ¡No sé! ¡Por qué a mí! ¡Por qué a mí! Bueno, allá voy.
- ... Hola Cristina... -
- Hola Ishaan ¿qué quieres? -
- Me gustaría decirte una cosa... (a ver tío... ¡Piensa!) -
- ¿Si? -
- Que... ¿De donde has sacado esos ojos? Es que quiero unos... -
- ¿Eh? ¿Por qué dices eso? No estarás ligando conmigo... ¿Verdad? -
- ¡No! ¡No! No lo hago... (oh, tío... Te ha pillado ¿ahora que haces ahora? ¿La frase bulto? Sí, buena idea.)-
- ¿Y?... -
- ¿Y? ¿Qué Ishaan? ¡Dime! -
- Y nada... -
- Mira Ishaan, deja de hacerme perder el tiempo. -
- Pero... ¡Oye! ¡Cristina! -
Uff... En serio...Yo aquí... Y ella tan lejos... No, no y no, no puede ser. Bueno... Ya estoy acostumbrado a los fracasos. Siempre me pasa igual. Da igual el tipo de chica que sea, al final, todas me rechazan, unas antes, otras después. Esto... Es duro.
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