- Hola doctor. ¿Qué tal va? –
- ¡Perfectamente! ¡Ya puede hablar! -
- ¿En serio? ¿Puedo verle? –
- ¡Claro chica! Seguro que se alegrará mucho de verte. –
- Gracias señor, de verdad. –
En la habitación…
- ¡Hola Ishaan! –
- Hola Aisha. –
- ¿Qué tal estás? –
- Mejor. Ah, gracias por todo tu apoyo, me has ayudado mucho. –
- J eje j eje… De nada. La amistad es sagrada. –
- J aja… Veo que aprendiste muy rápido. –
- Ya ves… Ah. Y… ¿Para cuando estarás bien? –
- No sé. Supongo que en menos de una semana ya estaré listo. –
- Eso esperamos… Todos te echamos mucho de menos. Ir al instituto sin ti… Se me hace muy raro. –
- Muchas gracias Aisha. ¿Y mi madre que tal se lo tomó? –
- En pocas palabras… Le dio un patatús. –
- J aja j aja… Mi madre, la verdad, es muy buena madre. Aunque no me deje mucha libertad, luego es muy comprensiva. –
- La mía medio igual. Pero con su trabajo de empresaria no tiene tiempo para mí… -
- Lo siento muchísimo… ¡Eh! ¿Qué tal si te presto a mi madre? –
- J aja j aja… No hace falta. –
- ¿Qué videojuegos te gustan? –
- No sé… Nunca he jugado… ¿Y a ti? –
- ¡El soccer! Yo soy oficialmente jugador del Manchester united. –
- ¿Y sabes hablar hindi? –
- ¡Claro! ¡Es uno de los idiomas que hablo! También hablo bengalí… -
- ¿A si? –
- Sí, Calcuta está en la zona de Bengala. –
- Me gustaría ir. –
- Yo te lo aviso. Es muy pobre. Yo vivía en la zona de clase media. –
- Supongo… -
- Te aconsejaría mejor Bombay o Nueva Delhi y ciudades por el estilo. –
- Bueno… Me tengo que ir. Quedé con mis amigas. Me gustó hablar contigo. –
- ¡Igualmente! Y… ¡Hasta pronto! –
No hay comentarios:
Publicar un comentario