- Rápido, rápido. Rápido, rápido… -
- ¿Sí? –
- ¡¡¡Jess!!! ¡¡Por favor!! –
- Aish… Más despacio por favor… No te pongas nerviosa. Dime. –
- Verás Jess… Verás… -
- Tranquila, tranquila. Venga… Respira… -
- Verás… Ese chico… Está… -
- ¿Cuál chico? ¿Ese del que tanto me hablas? –
- Sí. Está… No lo puedo decir. –
- Aish… Sé fuerte. Tú puedes. Venga. –
- Verás… Está… Ingresado… -
- ¡¿Qué?! Ay… ¡Pobre chico! Ni siquiera lo conozco. Pero… Si lo quieres tanto… Será por algo… Seguro que es un chico muy especial. –
- Sí. Ojala lo conocieras… -
- Espero que algún día nos lo presentes. –
- Eso espero… Ahora… ¡¡No puedo decirlo!! –
- Aish… Por favor… ¡No llores! ¡Seguro que se pondrá bien! ¡En serio! –
- Yo… Yo… ¡No lo sé! ¡No lo sé! –
- Tranquila Aish… Mándale todo tu apoyo. Que se de cuenta de lo mucho que lo quieres. –
- Gracias Jess… Ya te contaré… -
- Vale Aish. Recuerda que si te pasa algo, puedes contar conmigo. Ah, y que se mejore. –
- Muchas gracias Jess. Haré lo que me dices. –
No hay comentarios:
Publicar un comentario