¡Que bien! ¡Mi opresora se va a ir! ¡Estoy súper feliz! Jamás pensé que llegaría este momento. ¡Me tenía harta! ¡No la podía aguantar! ¿Pero que le hice para que me tratase así? Aún no lo sé. Pero me gustaría adivinarlo. En serio. ¡Es el mejor momento de mi vida! Tengo como amigo al chico de mis sueños y mi opresora se ha ido. ¿Qué podría ir mal?
- ¡Aisha! –
- ¿Sí Ishaan? –
- Malas noticias… Cristina no se ha ido aún. Se va mañana… -
Ale. Ya se me ha estropeado el día. Pues voy a averiguar el por qué de lo que me hacía.
- ¡Tú! ¡Ven aquí! ¡Explícame por que me has tratado así! –
- Oh. ¿Ya estás otra vez? ¡Qué me dejes pesada! ¡Qué no quiero saber nada más de ti! –
- ¿Qué? ¿A caso tienes miedo? –
- ¿Yo? O sea ¿Yo de ti? ¡Ja! –
- ¡Venga! Si tan valiente eres… ¡Dime el por qué! –
- ¿Quieres que te lo diga? ¿A caso quieres eso? –
- Uy… ¿Ahora te has enterado? Pues si que es verdad que las pijipis son cortitas. –
- ¿Ah si? ¿Quieres saber el por qué? ¡Pues aquí lo tienes! ¡No toques a mi novio!-
- ¿Eh? ¿Qué estás diciendo? ¿A coso se te ha ido la pinza? –
- ¡Sí! ¡No te acerques a Ishaan! ¡Ishaan es mío! –
- ¿Pero que estás diciendo? ¡Ishaan es solo mi amigo! ¡No es tu novio! ¡Él no te quiere ni regalada maja! ¡Haber si te enteras! –
- ¡Tú lo único que quieres es quedártelo! –
- ¡Y tú envidiosa! ¡Qué tienes envidia de todo el mundo porque tus “amiguitas” son falsas! –
- ¡Mira quien fue a hablar! ¡La payasa del instituto! ¡La que no tiene amigos! ¡La más patética que existe! –
- Mira chavala. Tus absurdas palabras no me asustan. Además… ¡Todo el mundo sabe que estás expulsada nena! Y de Ishaan… ¡Olvídate! ¡Él no te quiere ni en pintura! ¡Él es mi amigo! ¿Y por qué? Porque yo si se tratar con las personas. No soy una bruja como eres tú, que lo único que tienes son celos de mí por haber llegado y haber hecho unos amigos que jamás me abandonarán. Y no tú que usas a tus “amigos” para tu propio beneficio. ¿Sabes qué? ¡Qué acabarás siendo una solterona con gatos! ¿Y por qué? ¡Porque no sabes tratar con las personas! –
- ¡Mentira! –
- Ya me he dado cuenta de porque me has tratado así de mal. Porque me tenías envidia. Envidia de que tengo unos buenos amigos y tú solo tienes esclavos para que hagan todo lo que tú pidas. –
- Oh ¿lo habéis oído chicos? –
Continuará…
No hay comentarios:
Publicar un comentario