lunes, 29 de agosto de 2011

Capítulo 104: AISHA VISITA A ISHAAN


-          ¡Tilín, tilín, tilín! –
-          ¡Ya voy yo! –
-          ¡No hijo! ¡El médico ha dicho que reposes! –
-          ¡Vale madre! –
-          ¡Hola! –
-          ¿Quién es madre? –
-          Es Aisha hijo. Ha venido a verte. –
-          ¡Ah! ¡Dile que suba! –

Después de un rato…

-          ¿Qué tal estás? –
-          Muy bien. ¡Ya he vuelto en mí! J aja j aja… ¡Por fin! –
-          J aja ja… Ya veo… -
-          Aún no me creo lo que me pasó. Eso si… ¡A la niñata esa se la tengo guardada!-
-          ¿A quién? –
-          ¡A quien va a ser! ¡A la Cristina! ¡Por su culpa me caí! –
-          ¿A sí? Pues… No lo sabía… -
-          Ah, da igual. Lo importante es que estoy vivo. Caerme por las escaleras desde un tercer piso… Podría haberme matado… -
-          Sí. Aún tienes muchas heridas. –
-          Pero bueno… ¡Vamos a hablar de otra cosa! –
-          ¿De qué? –
-          ¿Qué series ves en la tele? –
-          ¿Yo? Pasión de gavilanes. –
-          ¡Por favor! ¿Esas cosas ves? –
-          Eh. Es bonito. –
-          Ya, tú eres una chica. A mí eso me da ganas de vomitar. –
-          J aja ja… ¡Anda ya! ¡Exagerado! –
-          ¿Y cuando me presentarás a tus amigas? –
-          Cuando estés bien del todo. No quiero que te vean con esas heridas. –
-          Y… ¿Son guapas? –
-          J aja ja… ¡Estás loco! –
-          Yo pregunto… -
-          Ya, ya… Bueno… Cambio de tema. ¿Y de qué parte de Calcuta eres? –
-          De un barrio de la zona de clase media tirando a alta. Otras zonas están llenas de pobreza, yo nunca he estado, pero me han dicho que es algo violento. En mi barrio lo único que hacía era ayudar a mi padre con su tienda e irme a jugar al fútbol o al críquet con mis amigos. Yo nunca he pasado por la zona pobre. Me da mucha cosa ver a esa pobre gente. –
-          Sí. A mí también. Ellos no han tenido la oportunidad que hemos tenido nosotros. –
-          Sí. En Calcuta hay muchos. Pero mi barrio está alejado de la zona pobre. –
-          Menos mal… A mi no me gustaría vivir con ese dolor de verles. –
-          Bueno… Cambiemos de tema… Que sino… Me pongo a llorar… Y llorar es de nenazas. –
-          ¡Anda ya! Llorar no es de nenazas. Es de ser sensibles, de tener corazón. –
-          Vale… ¡Como tú digas! Pero yo sigo pensando que es de nenazas. –
-          Bueno. Te he traído un regalo. –
-          ¿Ah sí? ¡Qué bueno por tu parte! Aunque… No hacia falta. –
-          ¡Qué va! Visitar a alguien que ha salido del hospital sin llevar un regalo… Es una falta de respeto. –
-          Bueno, vale… Bueno… ¡Dámelo! ¡Qué estoy impaciente! –
-          Bueno… No es gran cosa… Toma. –
-          ¡Ah! ¡Una tarjeta! ¡Gracias! No hacia falta… -
-          ¡Como que no! –
-          Bueno… No sé… Es como si me sintiera culpable… Pero aún así… ¡Gracias! (Y la abraza) –
-          J eje… De nada (sonrojada) -

No hay comentarios:

Publicar un comentario