- ¡Tilín, tilín, tilín! –
- ¡Ya voy yo! –
- ¡No hijo! ¡El médico ha dicho que reposes! –
- ¡Vale madre! –
- ¡Hola! –
- ¿Quién es madre? –
- Es Aisha hijo. Ha venido a verte. –
- ¡Ah! ¡Dile que suba! –
Después de un rato…
- ¿Qué tal estás? –
- Muy bien. ¡Ya he vuelto en mí! J aja j aja… ¡Por fin! –
- J aja ja… Ya veo… -
- Aún no me creo lo que me pasó. Eso si… ¡A la niñata esa se la tengo guardada!-
- ¿A quién? –
- ¡A quien va a ser! ¡A la Cristina ! ¡Por su culpa me caí! –
- ¿A sí? Pues… No lo sabía… -
- Ah, da igual. Lo importante es que estoy vivo. Caerme por las escaleras desde un tercer piso… Podría haberme matado… -
- Sí. Aún tienes muchas heridas. –
- Pero bueno… ¡Vamos a hablar de otra cosa! –
- ¿De qué? –
- ¿Qué series ves en la tele? –
- ¿Yo? Pasión de gavilanes. –
- ¡Por favor! ¿Esas cosas ves? –
- Eh. Es bonito. –
- Ya, tú eres una chica. A mí eso me da ganas de vomitar. –
- J aja ja… ¡Anda ya! ¡Exagerado! –
- ¿Y cuando me presentarás a tus amigas? –
- Cuando estés bien del todo. No quiero que te vean con esas heridas. –
- Y… ¿Son guapas? –
- J aja ja… ¡Estás loco! –
- Yo pregunto… -
- Ya, ya… Bueno… Cambio de tema. ¿Y de qué parte de Calcuta eres? –
- De un barrio de la zona de clase media tirando a alta. Otras zonas están llenas de pobreza, yo nunca he estado, pero me han dicho que es algo violento. En mi barrio lo único que hacía era ayudar a mi padre con su tienda e irme a jugar al fútbol o al críquet con mis amigos. Yo nunca he pasado por la zona pobre. Me da mucha cosa ver a esa pobre gente. –
- Sí. A mí también. Ellos no han tenido la oportunidad que hemos tenido nosotros. –
- Sí. En Calcuta hay muchos. Pero mi barrio está alejado de la zona pobre. –
- Menos mal… A mi no me gustaría vivir con ese dolor de verles. –
- Bueno… Cambiemos de tema… Que sino… Me pongo a llorar… Y llorar es de nenazas. –
- ¡Anda ya! Llorar no es de nenazas. Es de ser sensibles, de tener corazón. –
- Vale… ¡Como tú digas! Pero yo sigo pensando que es de nenazas. –
- Bueno. Te he traído un regalo. –
- ¿Ah sí? ¡Qué bueno por tu parte! Aunque… No hacia falta. –
- ¡Qué va! Visitar a alguien que ha salido del hospital sin llevar un regalo… Es una falta de respeto. –
- Bueno, vale… Bueno… ¡Dámelo! ¡Qué estoy impaciente! –
- Bueno… No es gran cosa… Toma. –
- ¡Ah! ¡Una tarjeta! ¡Gracias! No hacia falta… -
- ¡Como que no! –
- Bueno… No sé… Es como si me sintiera culpable… Pero aún así… ¡Gracias! (Y la abraza) –
- J eje… De nada (sonrojada) -
No hay comentarios:
Publicar un comentario